De depender del teléfono a un motor que cotiza y reserva 24/7 sin aceptar servicios imposibles.
Cómo las reglas reales del negocio se convirtieron en requisitos del sistema para automatizar la contratación, proteger la operación y abrir la captación al viajero internacional.
La web mostraba el servicio, pero no podía venderlo de forma autónoma.
La contratación dependía principalmente del teléfono y del horario de atención. Al mismo tiempo, podían llegar solicitudes de última hora o trayectos cuyo origen quedaba fuera de la operativa real, obligando al equipo a cancelar y explicar manualmente por qué no podía prestar el servicio.
Oportunidades perdidas fuera de horario
- Dependencia de llamadas y respuestas manuales.
- Contratación limitada por el horario de oficina.
- Mayor fricción para el viajero que planifica desde otro país.
- Reservas nocturnas o anticipadas difíciles de capturar.
El sistema no respetaba los límites del servicio
- Solicitudes con menos de 24 horas de antelación.
- Recogidas fuera de la Comunitat Valenciana.
- Cancelaciones posteriores a la solicitud.
- Carga de mapas que perjudicaba rendimiento y SEO.
El problema no era instalar un motor. Era enseñarle cómo funciona el negocio.
Automatizar un proceso mal definido habría trasladado el trabajo manual a una experiencia digital que seguiría aceptando solicitudes imposibles. Antes de implementar, había que convertir las limitaciones operativas en reglas de producto. A la vez, la experiencia debía resolver las objeciones previas a la reserva y estar disponible en inglés para acceder al segmento internacional, identificado como el de mayor valor para la empresa.
Motor de reservas automatizado
Integración de un sistema de contratación directa para que el usuario pudiera solicitar una cotización, comprobar el servicio y confirmar la reserva de forma autónoma, sin depender de una llamada.
Integración de un sistema de contratación directa para que el usuario pudiera solicitar una cotización, comprobar el servicio y confirmar la reserva de forma autónoma, sin depender de una llamada.Convertir restricciones operativas en requisitos de producto.
Mi aportación se centró en comprender qué reservas podía operar realmente la empresa, traducir esas condiciones a reglas funcionales y ordenar el recorrido desde la búsqueda hasta la confirmación. La integración técnica del motor se desarrolló dentro del equipo del proyecto. Mi responsabilidad fue definir qué debía permitir, qué debía bloquear y cómo debía conectarse con contenidos, idiomas, conversión y futura captación.
El sistema no decide por intuición. Ejecuta la lógica del negocio.
Las restricciones dejan de ser explicaciones posteriores y pasan a formar parte de la experiencia antes de que el usuario confirme.
Antelación mínima
Las solicitudes con menos margen quedan bloqueadas antes de generar una reserva que el equipo no puede preparar.
Recogida operable
El punto de recogida debe estar dentro de la Comunitat Valenciana, mientras el destino puede quedar abierto.
Experiencia internacional
El recorrido responde al mercado local y al viajero extranjero sin limitarse a una traducción superficial.
Contratación autónoma
Cuando la ruta cumple las reglas, el usuario puede cotizar y reservar sin esperar al horario del equipo.
De una búsqueda internacional a una reserva compatible con la operación.
Cada paso reduce una incertidumbre diferente: idioma, ruta, precio, viabilidad y confirmación.
Descubrimiento
El viajero encuentra el servicio en español o inglés.
Direcciones
Google Places ayuda a introducir origen y destino.
Validación
El motor comprueba antelación y zona de recogida.
Cotización
El usuario obtiene la información necesaria para decidir.
Reserva
El servicio compatible queda confirmado 24/7.
La automatización dejó de generar excepciones y empezó a proteger la operación.
El cambio no fue solo incorporar un formulario. Se modificó la relación entre captación, contratación y capacidad real del negocio.
| Área | Antes | Después |
|---|---|---|
| Contratación | Dependencia del teléfono y del horario de oficina. | Cotización y reserva autónomas disponibles 24/7. |
| Última hora | Solicitudes demasiado próximas que debían rechazarse manualmente. | Bloqueo automático por debajo de 24 horas. |
| Zona operativa | Solicitudes con recogidas que la empresa no podía cubrir. | Origen limitado a la Comunitat Valenciana con destino abierto. |
| Idiomas | Web únicamente en español. | Arquitectura nativa en español e inglés. |
| Mapas y direcciones | Carga síncrona y mayor riesgo de errores en la ruta. | Autocompletado con Google Places y base técnica saneada. |
| Siguiente crecimiento | Captación poco preparada para escalar por segmentos. | Base lista para campañas por rutas e idiomas. |
El motor empezó a captar mientras el equipo descansaba sin comprometer el servicio.
La transformación combina disponibilidad comercial y control operativo. La tecnología permite vender más horas, pero solo dentro de las condiciones que la empresa puede cumplir.
Solicitudes inviables configuradas
Las reservas contrarias a las reglas de origen y antelación dejaron de pasar al flujo operativo durante el periodo observado.
Captación autónoma
La cotización y contratación ya no dependen del horario de atención telefónica.
Acceso internacional
La experiencia en español e inglés abre el recorrido al viajero extranjero.
Preparación para adquisición
La arquitectura y el rendimiento permiten plantear campañas por rutas de aeropuerto y ampliar idiomas según demanda.
La tecnología aporta valor cuando incorpora las limitaciones reales del negocio.
Este proyecto demuestra mi capacidad para diseñar desde la operación y no desde una lista de funcionalidades. El motor de reservas no se planteó como un elemento aislado, sino como una conexión entre captación, conversión, reglas de servicio, idiomas y capacidad de ejecución.
También muestra cómo convierto restricciones aparentemente negativas en una mejor experiencia: el usuario sabe antes de confirmar si su solicitud es viable y el equipo deja de invertir tiempo en cancelar reservas que nunca debieron aceptarse.